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NORMAS INTERNACIONALES DEL TRABAJO

R162 Recomendació n sobre los trabajadores de edad, 1980

Recomendació n sobre los trabajadores de edad
RECOMENDACION:R162
Lugar:Ginebra
Sesion de la Conferencia:66
Fecha de adopció n:23:06:1980
Sujeto: Categorí as especí ficas de trabajadores

Estatus: Otro instrumento

La Conferencia General de la Organizació n Internacional del Trabajo:

Convocada en Ginebra por el Consejo de Administració n de la Oficina Internacional del Trabajo, y congregada en dicha ciudad el 4 junio 1980, en su sexagésima sexta reunió n;

Recordando que el Convenio y la Recomendació n sobre la discriminació n (empleo y ocupació n), 1958, no incluyen la edad entre las causas de discriminació n en ellos enumeradas, pero prevén la posibilidad de ampliar la lista de dichas causas;

Recordando las disposiciones especí ficas relativas a los trabajadores de edad que figuran en la Recomendació n sobre la polí tica del empleo, 1964, y en la Recomendació n sobre el desarrollo de los recursos humanos, 1975;

Recordando las disposiciones de los instrumentos existentes en materia de seguridad social de las personas de edad, y en particular las del Convenio y la Recomendació n sobre las prestaciones de invalidez, vejez y sobrevivientes, 1967;

Recordando, además, las disposiciones del párrafo 3 del artí culo 6 de la Declaració n sobre la igualdad de oportunidades y de trato para las trabajadoras, adoptada por la Conferencia Internacional del Trabajo en su sexagésima reunió n, 1975;

Considerando que serí a deseable completar los instrumentos existentes en lo que respecta a la igualdad de oportunidades y de trato de los trabajadores de edad, a su protecció n en materia de empleo y a la preparació n y acceso al retiro;

Después de haber decidido adoptar diversas proposiciones relativas a los trabajadores de edad madura: trabajo y jubilació n, cuestió n que constituye el cuarto punto del orden del dí a de la reunió n, y

Después de haber decidido que dichas proposiciones revistan la forma de una recomendació n,

adopta, con fecha veintitrés de junio de mil novecientos ochenta, la presente Recomendació n, que podrá ser citada como la Recomendació n sobre los trabajadores de edad, 1980:

I. Disposiciones Generales

1.

1) La presente Recomendació n se aplica a todos los trabajadores que, por el avance de su edad, están expuestos a encontrar dificultades en materia de empleo y ocupació n.

2) Al proceder a la aplicació n de la presente Recomendació n, cada paí s podrá definir con mayor precisió n a qué trabajadores se aplica, con referencia a grupos de edad determinados, de conformidad con la legislació n y la práctica nacionales y en forma apropiada a las condiciones locales.

3) Los trabajadores a quienes se aplica la presente Recomendació n se denominan en adelante trabajadores de edad.

2. Los problemas de empleo de los trabajadores de edad deberí an tratarse en el contexto de una estrategia global y equilibrada de pleno empleo y, a nivel de la empresa, de una polí tica social global y equilibrada, tomando debidamente en cuenta a todos los grupos de població n y garantizando así que los problemas del empleo no se desplacen de un grupo a otro.

II. Igualdad de Oportunidades y de Trato

3. En el marco de una polí tica nacional destinada a promover la igualdad de oportunidades y de trato para los trabajadores, sea cual fuere su edad, y en el marco de su legislació n y práctica relativas a tal polí tica, todo Miembro deberí a adoptar medidas para impedir la discriminació n respecto de los trabajadores de edad en materia de empleo y de ocupació n.

4. Todo Miembro deberí a, mediante métodos adecuados a las condiciones y prácticas nacionales:

a) adoptar medidas para que las organizaciones de empleadores y de trabajadores participen efectivamente en la elaboració n de la polí tica a que se refiere el párrafo 3 de la presente Recomendació n;

b) adoptar medidas para que las organizaciones de empleadores y de trabajadores participen efectivamente en la promoció n de la aceptació n y del cumplimiento de esa polí tica;

c) promulgar leyes o promover programas, o ambos métodos a la vez, que por su í ndole puedan garantizar la aceptació n y cumplimiento de esa polí tica.

5. Los trabajadores de edad deberí an disfrutar, sin discriminació n por razó n de edad, de igualdad de oportunidades y de trato respecto de los otros trabajadores, en particular en relació n con las cuestiones siguientes:

a) acceso a los servicios de orientació n profesional y de colocació n;

b) habida cuenta de sus aptitudes profesionales, experiencia y calificaciones, acceso:

i) a un empleo de su elecció n, tanto en el sector pú blico como en el privado, a reserva de los casos en que excepcionalmente se fijen lí mites de edad a causa de las exigencias, condiciones o reglamentaciones particulares de ciertos tipos de empleo;

ii) a los medios de formació n profesional, en particular los de perfeccionamiento y actualizació n de la formació n;

iii) a la licencia pagada de estudios, en particular con fines de formació n y de educació n sindicales;

iv) a la promoció n y a una justa distribució n de tareas;

c) a la seguridad en el empleo, a reserva de la legislació n y práctica nacionales relativas a la terminació n de la relació n de trabajo y de los resultados del examen a que se hace referencia en el párrafo 22 de la presente Recomendació n;

d) a la remuneració n por un trabajo de igual valor;

e) a las medidas de seguridad social y a las prestaciones sociales;

f) a condiciones de trabajo, incluidas las medidas de seguridad e higiene;

g) a la vivienda, a los servicios sociales y a las instituciones sanitarias, en particular cuando este acceso esté vinculado a la actividad profesional o al empleo.

6. Todo Estado Miembro deberí a examinar las disposiciones legislativas y las disposiciones y prácticas administrativas pertinentes con miras a adaptarlas a la polí tica a que se refiere el párrafo 3 de la presente Recomendació n.

7. Todo Estado Miembro deberí a, mediante métodos adecuados a las condiciones y prácticas nacionales:

a) asegurar en la medida de lo posible la aplicació n de la polí tica a que se refiere el párrafo 3 de la presente Recomendació n en todas las actividades que estén bajo la direcció n y el control de una autoridad pú blica;

b) promover la aplicació n de dicha polí tica en todas las demás actividades en cooperació n con las organizaciones de empleadores y de trabajadores y otros organismos interesados.

8. Los trabajadores de edad y las organizaciones de trabajadores, así como los empleadores y sus organizaciones, deberí an tener acceso a los ó rganos encargados de examinar e investigar quejas relativas a la igualdad de oportunidades y de trato, con miras a corregir las prácticas que se consideren contrarias a dicha polí tica.

9. Deberí an adoptarse todas las medidas apropiadas para lograr que los servicios de orientació n, formació n y colocació n faciliten a los trabajadores de edad el asesoramiento y la ayuda que puedan necesitar para disfrutar plenamente de la igualdad de oportunidades y de trato.

10. La aplicació n de la polí tica mencionada en el párrafo 3 de la presente Recomendació n no deberí a menoscabar las medidas especiales de protecció n y asistencia a los trabajadores de edad que se consideren necesarias.

III. Protecció n

11. En el marco de una polí tica nacional de mejoramiento de las condiciones y medio ambiente de trabajo en todas las fases de la vida activa, y con la participació n de las organizaciones representativas de empleadores y de trabajadores, se deberí an elaborar medidas apropiadas a las condiciones y práctica nacionales para hacer posible que los trabajadores de edad continú en ejerciendo un empleo en condiciones satisfactorias.

12.

1) Deberí an realizarse estudios, con la participació n de las organizaciones de empleadores y de trabajadores, para identificar los tipos de actividad en los que el proceso de envejecimiento pueda ser más rápido o en las que los trabajadores de edad encuentren dificultades de adaptació n a las exigencias del trabajo, determinar las causas y proponer las soluciones apropiadas.

2) Estos estudios podrí an llevarse a cabo en el marco de un sistema general de evaluació n de las tareas y de las calificaciones correspondientes.

3) Los resultados de los estudios deberí an difundirse ampliamente, en especial entre las organizaciones de empleadores y de trabajadores y, si ha lugar, por su intermedio, entre los trabajadores de edad interesados.

13. Cuando las razones de las dificultades de adaptació n de los trabajadores de edad estén ligadas ante todo a su envejecimiento, deberí an tomarse medidas en los tipos de actividad de que se trate, en la medida en que esto sea posible, con miras a:

a) corregir aquellas condiciones de trabajo y de medio ambiente de trabajo que puedan acelerar el proceso de envejecimiento;

b) modificar las formas de organizació n del trabajo y la ordenació n de los horarios de trabajo que entrañen exigencias y ritmos excesivos en relació n con las posibilidades de los trabajadores interesados, en particular limitando las horas extraordinarias;

c) adaptar el puesto de trabajo, y las tareas que éste exige, al trabajador que ocupa dicho puesto, utilizando todos los medios técnicos disponibles y, en particular, aplicando los principios de la ergonomí a, a fin de preservar la salud, prevenir los accidentes y mantener la capacidad de trabajo;

d) prever una vigilancia más sistemática del estado de salud de los trabajadores;

e) prever, en los lugares de trabajo, una supervisió n adecuada para garantizar la higiene y la seguridad de los trabajadores.

14. Entre las medidas destinadas a dar efecto al apartado b) del párrafo 13 de la presente Recomendació n, podrí an adoptarse las medidas siguientes en el ámbito de la empresa, previa consulta con los representantes de los trabajadores o con la participació n de sus organizaciones representativas, o por ví a de negociació n colectiva, segú n corresponda a la práctica prevaleciente en cada paí s:

a) reducir la duració n normal del trabajo, diaria y semanal, de los trabajadores de edad dedicados a ocupaciones penosas, peligrosas o insalubres; b) fomentar la reducció n progresiva de la duració n del trabajo de todos los trabajadores de edad que así lo solicitaren, durante un perí odo prescrito anterior a la fecha en que los interesados alcancen la edad normal de admisió n a las prestaciones de vejez;

c) incrementar las vacaciones anuales pagadas en funció n de la antiguedad o de la edad;

d) permitir que los trabajadores de edad organicen a su propia conveniencia el tiempo de trabajo y el tiempo libre, en particular facilitándoles empleo a tiempo parcial y previendo horarios flexibles;

e) facilitar la asignació n de los trabajadores de edad a empleos de horario normal diurno, tras cierto nú mero de años de actividad en un sistema de trabajo por turnos en régimen continuo o semicontinuo.

15. Deberí a hacerse todo lo posible para lograr que los trabajadores de edad puedan hacer frente a las dificultades que se les planteen, mediante medidas de orientació n y de formació n como las que figuran en el párrafo 50 de la Recomendació n sobre el desarrollo de los recurosos humanos, 1975.

16.

1) Deberí an adoptarse medidas, con la participació n de las organizaciones representativas de empleadores y de trabajadores, a fin de aplicar a los trabajadores de edad, en la medida de lo posible, sistemas de remuneració n adaptados a sus necesidades.

2) Estas medidas podrí an incluir:

a) sistemas de remuneració n que tengan en cuenta no só lo la rapidez de ejecució n, sino también los conocimientos prácticos y la experiencia;

b) el traslado de los trabajadores de edad de un trabajo remunerado en funció n del rendimiento a un trabajo remunerado en funció n del tiempo.

17. Deberí an adoptarse asimismo medidas para ofrecer a los trabajadores de edad que así lo deseen nuevas oportunidades de empleo en la misma profesió n o en otra distinta donde puedan hacer uso de sus capacidades y experiencia, de ser posible, sin pérdida de ingresos.

18. En caso de reducció n del nú mero de trabajadores, especialmente en las industrias en situació n declinante, deberí an hacerse esfuerzos especiales para tener en cuenta las necesidades especí ficas de los trabajadores de edad, por ejempo facilitando su readaptació n profesional en otras industrias, mediante una ayuda para asegurarles un nuevo empleo o garantizándoles una protecció n adecuada de sus ingresos o una compensació n financiera apropiada.

19. Deberí an hacerse esfuerzos especiales para facilitar el empleo o la reincorporació n al empleo de las personas de edad que busquen trabajo después de una inactividad profesional debida a sus responsabilidades familiares.

IV. Preparació n y Acceso al Retiro

20. A los efectos de esta parte de la presente Recomendació n:

a) el término prescrito significa determinado por o en virtud de uno de los medios previstos en el párrafo 31 de la presente Recomendació n;

b) la expresió n prestació n de vejez designa la prestació n que se otorga en caso de que el interesado continú e en vida a partir de una edad prescrita;

c) la expresió n prestació n de retiro designa la prestació n de vejez cuya atribució n está subo