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NORMAS INTERNACIONALES DEL TRABAJO

R151 Recomendació n sobre los trabajadores migrantes, 1975

Recomendació n sobre los trabajadores migrantes
RECOMENDACION:R151

Lugar:Ginebra
Sesion de la Conferencia:60
Fecha de adopció n:24:06:1975
Sujeto: Trabajadores migrantes

Estatus: Instrumento actualizado

La Conferencia General de la Organizació n Internacional del Trabajo:

Convocada en Ginebra por el Consejo de Administració n de la Oficina Internacional del Trabajo, y congregada en dicha ciudad el 4 junio 1975 en su sexagésima reunió n;

Considerando que el preámbulo de la Constitució n de la Organizació n Internacional del Trabajo le encomienda la tarea de defender los intereses de los trabajadores ocupados en el extranjero;

Recordando las disposiciones del Convenio y de la Recomendació n sobre los trabajadores migrantes (revisados), 1949, y de la Recomendació n sobre la protecció n de los trabajadores migrantes (paí ses insuficientemente desarrollados), 1955, que tratan en particular de la preparació n y de la organizació n de las migraciones, de los servicios sociales de que deben beneficiarse los trabajadores migrantes y sus familias, especialmente antes de su salida y durante el viaje, de la igualdad de trato en las diversas materias que enumeran, y de la reglamentació n de la estancia y regreso de los trabajadores migrantes y de sus familias;

Después de haber adoptado el Convenio sobre los trabajadores migrantes (disposiciones complementarias), 1975;

Considerando que nuevas normas serí an deseables en lo que atañe a la igualdad de oportunidades y de trato, la polí tica social en favor de los migrantes y el empleo y residencia de los mismos;

Después de haber decidido adoptar diversas proposiciones relativas a los trabajadores migrantes, cuestió n que constituye el quinto punto de su orden del dí a, y

Después de haber decidido que dichas proposiciones revistan la forma de una recomendació n,

adopta, con fecha veinticuatro de junio de mil novecientos setenta y cinco, la presente Recomendació n, que podrá ser citada como la Recomendació n sobre los trabajadores migrantes, 1975:

1. Los Miembros deberí an aplicar las disposiciones de la presente Recomendació n en el marco de una polí tica coherente de migraciones internacionales con fines de empleo. Esta polí tica de migraciones deberí a estar basada sobre las necesidades econó micas y sociales de los paí ses de origen y de los paí ses de empleo, y deberí a tomar en cuenta no solamente las necesidades y los recursos de mano de obra a corto plazo, sino también las consecuencias econó micas y sociales que las migraciones puedan tener a largo plazo, tanto para los migrantes como para las comunidades interesadas.

I. Igualdad de Oportunidades y de Trato

2. Los trabajadores migrantes y los miembros de sus familias que se encuentren legalmente en el territorio de un Miembro deberí an disfrutar de igualdad de oportunidades y de trato con los trabajadores nacionales en lo relativo a:

a) acceso a los servicios de orientació n profesional y de colocació n;

b) acceso a la formació n profesional y al empleo de su propia elecció n, de acuerdo con sus aptitudes personales para tal formació n o empleo, tomando en cuenta las calificaciones adquiridas en el extranjero y en el paí s de empleo;

c) promoció n, de acuerdo con sus cualidades personales, experiencia, aptitudes y aplicació n al trabajo;

d) seguridad del empleo, obtenció n de otro empleo, obras para absorber el desempleo y readaptació n profesional;

e) remuneració n por trabajo de igual valor;

f) condiciones de trabajo, incluso la duració n del trabajo, los perí odos de descanso, las vacaciones anuales pagadas, las medidas de seguridad y de higiene del trabajo, así como las medidas de seguridad social y los servicios y prestaciones sociales relacionados con el empleo;

g) afiliació n a las organizaciones sindicales, ejercicio de los derechos sindicales y posibilidades de ocupar cargos en los sindicatos y en los organismos de relaciones profesionales, incluidos los ó rganos de representació n de los trabajadores en las empresas;

h) derecho a adherirse a cooperativas de todo tipo;

i) condiciones de vida, incluidos el alojamiento y el acceso a los servicios sociales y a las instituciones docentes y sanitarias.

3. Todo Miembro deberí a garantizar la aplicació n de los principios propuestos en el párrafo 2 de la presente Recomendació n en todas las actividades sometidas al control de una autoridad pú blica y promover su aplicació n, por medio de métodos adecuados a las condiciones y a la práctica nacionales, en las demás actividades.

4. Deberí an adoptarse medidas adecuadas, en colaboració n con las organizaciones de empleadores y de trabajadores y otros organismos interesados, para:

a) hacer comprender y aceptar al pú blico los principios arriba indicados;

b) examinar las quejas por inobservancia de estos principios y corregir, por ví a de conciliació n o por otros medios adecuados, toda práctica que se considere incompatible con éstos.

5. Todo Miembro deberí a asegurar la aplicació n de la legislació n nacional relativa a las condiciones de residencia en su territorio de tal manera que el ejercicio legal de los derechos amparados por estos principios no pueda motivar la denegació n a un trabajador de la renovació n de su permiso de residencia o su expulsió n, y que tal ejercicio no se vea cohibido por la amenaza de tales medidas.

6. Todo Miembro deberí a poder:

a) subordinar la libre elecció n del empleo, sin dejar de asegurar el derecho a la movilidad geográfica, a la condició n de que el trabajador migrante haya residido legalmente en el paí s con fines de empleo durante un perí odo prescrito, que no deberá exceder los dos años, o, si la legislació n exige un contrato de duració n determinada inferior a dos años, a que el trabajador haya cumplido su primer contrato de trabajo;

b) después de consultar debidamente a las organizaciones representativas de empleadores y de trabajadores, reglamentar las condiciones de reconocimiento de las calificaciones profesionales, inclusive los certificados y diplomas, obtenidas en el extranjero;

c) restringir el acceso a categorí as limitadas de empleos o funciones, cuando así lo exija el interés del Estado.

7.

1) A fin de que los trabajadores migrantes y sus familias puedan utilizar plenamente sus derechos y oportunidades de empleo y de ocupació n, deberí an adoptarse, en consulta con las organizaciones representativas de empleadores y de trabajadores, todas las medidas necesarias para:

a) informarlos, en su propio idioma si fuese posible y si no en un idioma que les sea familiar, de sus derechos en virtud de la legislació n y de la práctica nacionales en lo relativo a las cuestiones tratadas en el párrafo 2 de la presente Recomendació n;

b) mejorar su conocimiento del idioma o de los idiomas del paí s de inmigració n, en lo posible durante el horario remunerado;

c) favorecer, en términos generales, su adaptació n a la sociedad del paí s de empleo y ayudar y estimular los esfuerzos que realicen los trabajadores migrantes y sus familias para preservar su identidad nacional y étnica, así como sus ví nculos culturales con su paí s de origen, incluyendo la posibilidad de que sus hijos reciban enseñanza de su lengua materna.

2) Cuando los Miembros concluyan entre sí acuerdos en materia de contratació n colectiva de trabajadores, deberí an tomar conjuntamente las medidas necesarias, antes de la partida de los migrantes de su paí s de origen, para iniciarlos en el conocimiento del idioma del paí s de empleo, así como de su medio econó mico, social y cultural.

8.

1) Sin perjuicio de las medidas destinadas a asegurar que los trabajadores migrantes y sus familias entren en el territorio nacional y sean admitidos al empleo con arreglo a la legislació n pertinente, deberí a tomarse una decisió n lo más pronto posible, en el caso de que dicha legislació n no haya sido respetada, para que el trabajador migrante sepa si su situació n puede ser regularizada.

2) Los trabajadores migrantes cuya situació n haya sido regularizada deberí an gozar de todos los derechos que segú n el párrafo 2 de la presente Recomendació n son concedidos a los trabajadores migrantes legalmente asentados en el territorio de un Miembro.

3) Los trabajadores migrantes cuya situació n no sea regular o no haya podido regularizarse deberí an disfrutar de la igualdad de trato, tanto para ellos como para sus familias, en lo concerniente a los derechos derivados de su empleo o empleos anteriores en materia de remuneració n, seguridad social y otros beneficios, así como en lo que se refiere a su sindicació n y al ejercicio de los derechos sindicales.

4) En caso de controversia sobre los derechos a que se refieren los subpárrafos precedentes, el trabajador deberí a tener la posibilidad de defender sus derechos ante un organismo competente, ya sea personalmente o por intermedio de sus representantes.

5) En caso de expulsió n del trabajador o su familia, éstos no deberí an correr con los costos de la expulsió n.

II. Polí tica Social

9. Todo Miembro, en consulta con las organizaciones representativas de empleadores y de trabajadores, deberí a elaborar y poner en práctica una polí tica social adecuada a las condiciones y prácticas nacionales, para que los trabajadores migrantes y sus familias puedan beneficiarse de las ventajas concedidas a sus propios nacionales, tomando en cuenta -- sin perjuicio del principio de la igualdad de oportunidades y de trato -- las necesidades particulares que puedan tener hasta que su adaptació n a la sociedad del paí s de empleo se haya completado.

10. A fin de responder lo mejor posible a las necesidades reales de los trabajadores migrantes y de sus familias, esa polí tica deberí a fundarse, en particular, en el examen no só lo de las condiciones predominantes en el territorio del Miembro, sino también de las del paí s de origen de los migrantes.

11. Esa polí tica deberí a tener en cuenta la necesidad de lograr una repartició n tan amplia y justa como sea posible del costo social de las migraciones en el conjunto de la colectividad del paí s de empleo, y en especial entre aquellos que más provecho obtienen del trabajo de los migrantes.

12. Esa polí tica deberí a ser perió dicamente reexaminada, evaluada y, en caso necesario, revisada.

A. Reunió n de familias

13.

1) Los gobiernos de los paí ses de empleo y de los paí ses de origen deberí an adoptar todas las medidas posibles para facilitar la reunió n de los trabajadores migrantes con sus familias lo más rápidamente posible. Esas medidas deberí an incluir la legislació n y los acuerdos bilaterales o multilaterales necesarios.

2) Antes de tal reunió n, será menester que el trabajador pueda ofrecer a su familia un alojamiento adecuado, que responda a los criterios normalmente aplicables a los trabajadores nacionales del paí s de empleo.

14. Los representantes de todos los medios interesados, y en particular de los empleadores y de los trabajadores, deberí an ser consultados sobre las medidas que deberí an adoptarse y deberí a favorecerse su colaboració n para garantizar la puesta en práctica de tales medidas.

15. A efectos de las disposiciones de la presente Recomendació n sobre reunió n de familias, la familia del trabajador migrante deberí a comprender a su có nyuge y, en la medida en que estén a su cargo, a los hijos, al padre y a la madre del migrante.

16. Para facilitar la reunió n de familias lo más rápidamente posible, de conformidad con el párrafo 13, todo Miembro deberí a, en su polí tica de construcció n de viviendas familiares, de asistencia para obtener dichas viviendas y de desarrollo de servicios de acogida apropiados, tener plenamente en cuenta las necesidades de los trabajadores migrantes y de sus familias.

17. Cuando un trabajador migrante que ha estado ocupado por un perí odo de un año en un paí s de empleo no pueda reunirse en dicho paí s con su familia, deberí a tener derecho:

a) ya sea a visitar el paí s donde reside su familia, durante sus vacaciones anuales pagadas a las que tiene derecho de acuerdo con la legislació n y la práctica nacionales del paí s de empleo, sin que su ausencia del paí s de inmigració n tenga por consecuencia la disminució n de los derechos ya adquiridos o por adquirir y, particularmente, sin que se pueda poner fin a su contrato o a su derecho de residencia durante ese perí odo;

b) ya sea a recibir la visita de su familia por un perí odo que no deberí a ser inferior al de las vacaciones anuales pagadas a que tenga derecho.

18. Deberí a considerarse la posibilidad de conceder una ayuda financiera a los trabajadores migrantes para los gastos de los viajes previstos en el párrafo 17, o una reducció n del coste normal del transporte, por ejemplo organizando viajes colectivos.

19. A reserva de que existan disposiciones más favorables que podrí an aplicárseles, las personas que puedan acogerse a acuerdos internacionales de libre circulació n deberí an beneficiarse de las medidas previstas en los párrafos 13 a 18 de la presente Recomendació n.

B. Protecció n de la salud de los trabajadores migrantes

20. Se deberí an adoptar todas las medidas necesarias para evitar cualquier riesgo especial a que pueda estar expuesta la salud de los trabajadores migrantes.

21.

1) Deberí an realizarse todos los esfuerzos necesarios para que se dé a los trabajadores migrantes formació n en materia de seguridad e higiene del trabajo con ocasió n de la capacitació n profesional u otra preparació n que reciban para el trabajo y, si fuere posible, como parte de ellas.

2) Además, el trabajador migrante deberí a recibir, durante su horario de trabajo remunerado e inmediatamente después de ocupar su empleo, suficiente informació n en su idioma nacional, y si no en un idioma que conozca bien, acerca de los elementos básicos de la legislació n, reglamentació n y disposiciones de los convenios colectivos relativas a la protecció n de los trabajadores y a la prevenció n de accidentes, así como también sobre los reglamentos y procedimientos de seguridad propios de la naturaleza de su trabajo.

22.

1) Los empleadores deberí an tomar las medidas a su alcance para asegurarse de que los trabajadores migrantes puedan comprender plenamente las instrucciones, advertencias, sí mbolos y otros signos relativos a la seguridad e higiene en el trabajo.

2) Cuando, a causa de la falta de familiaridad de los trabajadores migrantes con los procedimientos de fabricació n, o a causa de dificultades linguí sticas, o por cualquier otra razó n, la formació n o las instrucciones destinadas a los otros trabajadores fuesen inadecuadas para estos trabajadores migrantes, se deberí an adoptar medidas especiales para asegurar una comprensió n total por su parte.

3) Los Miembros deberí an tener una legislació n que dé efecto a los principios indicados en este párrafo y prevea que, cuando los empleadores u otras personas u organizaciones que, teniendo responsabilidades en ese respecto, omitan acatar dicha legislació n, podrí an imponerse sanciones administrativas, civiles y penales.

C. Servicios sociales

23. De acuerdo con lo previsto en el párrafo 2 de la presente Recomendació n, los trabajadores migrantes y sus familias deberí an beneficiarse de las actividades de los servicios sociales y tener acceso a éstos en las mismas condiciones que los nacionales del paí s de empleo.

24. Deberí an proporcionarse además servicios sociales que realicen, en particular, las siguientes funciones en favor de los trabajadores migrantes y de sus familias:

a) prestar a los trabajadores migrantes y a sus familias toda la ayuda necesaria para que puedan adaptarse al medio econó mico, social y cultural del paí s de empleo;

b) ayudar a los trabajadores migrantes y a sus familias a obtener informació n y asesoraniento de los organismos competentes, por ejemplo, proporcionándoles servicios de interpretació n y traducció n; a cumplir formalidades administrativas y de otro tipo y a aprovechar plenamente los servicios y facilidades que se les ofrecen en sectores como la educació n, la formació n profesional y la enseñanza de idiomas, la salud, la seguridad social, la vivienda, los transportes y las distracciones; en la medida de lo posible, los trabajadores migrantes y sus familias deberí an tener derecho a comunicarse en su propio idioma o en un idioma que conozcan bien con las autoridades pú blicas del paí s de empleo, sobre todo en materia de asistencia judicial y procedimientos legales;

c) ayudar a las autoridades y a las instituciones responsables de las condiciones de vida y de trabajo de los trabajadores migrantes y de sus familias a identificar las necesidades de esos trabajadores y a tenerlas en cuenta;

d) facilitar a las autoridades competentes informació n y, si fuera necesario, asesoramiento para la elaboració n, aplicació n y evaluació n de la polí tica social relativa a los trabajadores migrantes;

e) proporcionar informació n a los compañeros de trabajo y a los capataces y supervisores acerca de la situació n y problemas de los trabajadores migrantes.

25.

1) Los servicios sociales a que se refiere el párrafo 24 de la presente Recomendació n podrí an ser prestados, segú n las condiciones y la práctica nacionales, por las autoridades pú blicas, por asociaciones o entidades reconocidas y sin fines lucrativos, o por una combinació n de ambas. Las autoridades pú blicas deberí an ser responsables en general de que los servicios sociales precitados estén al alcance de los trabajadores migrantes y sus familias.

2) Deberí an utilizarse plenamente los servicios que prestan o pueden prestar a los nacionales del paí s de empleo las autoridades, organizaciones y organismos existentes, incluidas las organizaciones de empleadores y de trabajadores.

26. Todo Miembro deberí a adoptar las medidas necesarias para que los servicios sociales a que se ha hecho referencia en el párrafo 24 de la presente Recomendació n puedan disponer de recursos suficientes y de personal adecuadamente capacitado.

27. Todo Miembro deberí a favorecer la colaboració n y la coordinació n entre los diferentes servicios sociales que funcionan en su territorio y, en los casos apropiados, entre éstos y los servicios sociales de otros paí ses, sin que por ello esa colaboració n o esa coordinació n exima a los Estados de sus responsabilidades en la materia.

28. Todo Miembro deberí a organizar a nivel nacional, regional o local y, si el caso lo exigiera, en los sectores econó micos que empleen una proporció n importante de trabajadores migrantes, reuniones perió dicas que permitan el intercambio de informaciones y de conocimientos prácticos, así como promover su organizació n. Deberí a considerarse la posibilidad de organizar intercambios de informaciones y experiencias con otros paí ses de empleo y con los paí ses de origen de los trabajadores migrantes.

29. Los representantes de todos los medios interesados, y en particular los representantes de los empleadores y de los trabajadores, deberí an ser consultados sobre la organizació n de los diversos servicios sociales mencionados y deberí a favorecerse su colaboració n con vistas a alcanzar los objetivos propuestos.

III. Empleo y Residencia

30. En cumplimiento de las disposiciones del párrafo 18 de la Recomendació n sobre los trabajadores migrantes (revisada), 1949, segú n las cuales, cuando un trabajador migrante haya sido admitido regularmente en el territorio de un Miembro, este ú ltimo deberí a abstenerse, en todo lo posible, de alejar de su territorio a dicho trabajador migrante alegando la insuficiencia de sus recursos o la situació n del mercado del empleo, la pérdida del empleo por parte de ese trabajador no deberí a implicar por sí sola el retiro de su permiso de residencia.

31. Cuando el trabajador migrante pierda su empleo, deberí a concedérsele, para encontrar nuevo empleo, un plazo suficiente, que corresponda al menos al perí odo en que tenga derecho a las prestaciones de desempleo. El permiso de residencia deberí a prorrogarse en consecuencia.

32.

1) En todo caso, cuando el trabajador migrante, amparándose en los procedimientos disponibles, haya entablado recurso contra la decisió n de cese de servicios, deberí a concedérsele un plazo suficiente para obtener un pronunciamento definitivo.

2) Cuando se haya determinado que la cesació n de servicios fue injustificada, el trabajador migrante deberí a disfrutar de las mismas condiciones que los trabajadores nacionales en materia de reincorporació n al empleo, compensació n por pérdida de salarios u otros pagos dimanantes de un despido injustificado, o para obtener un nuevo empleo con derecho a indemnizació n. Si no fuese reincorporado en su empleo, deberí a otorgársele un plazo suficiente para encontrar otro empleo.

33. Todo trabajador migrante objeto de una medida de expulsió n deberí a gozar del derecho de recurso ante una instancia administrativa o judicial, segú n las modalidades previstas a estos fines por la legislació n nacional. Dicho recurso deberí a suspender la ejecució n de la medida de expulsió n, a reserva de las exigencias debidamente justificadas de la seguridad nacional o del orden pú blico. El trabajador migrante deberí a tener el mismo derecho a la asistencia judicial que los trabajadores nacionales, así como la posibilidad de hacerse asistir por un intérprete.

34.

1) Todo trabajador migrante que se marche del paí s de empleo deberí a tener derecho, independientemente de que su estancia en el paí s haya sido legal o no:

a) a toda remuneració n pendiente por trabajos realizados, incluidas las indemnizaciones por terminació n de contrato normalmente pagaderas;

b) a las prestaciones que se le debieren por concepto de accidente del trabajo o enfermedad profesional;

c) segú n la práctica nacional:

i) a una indemnizació n en concepto de vacaciones anuales devengadas pero no utilizadas;

ii) al reembolso de las cotizaciones de seguridad social que, de acuerdo con la legislació n nacional o los acuerdos internacionales, no den ni hayan dado lugar a derechos en su favor, en la inteligencia de que, cuando las cotizaciones a la seguridad social no confieran derecho a prestaciones, se deberí a hacer todo lo posible por concluir acuerdos bilaterales y multilaterales para proteger los derechos de los trabajadores migrantes.

2) En caso de desacuerdo sobre los derechos adquiridos por alguno de los conceptos previstos en el subpárrafo anterior, el trabajador deberí a tener la posibilidad de hacer valer sus derechos ante el organismo competente y disfrutar de igualdad de trato en materia de asistencia judicial.

Cross references


RECOMENDACIONES:R100 Recomendació n sobre la protecció n de los trabajadoresmigrantes (paí ses insuficientemente desarrollados), 1955
RECOMENDACIONES:R086 Recomendació n sobre los trabajadores migrantes(revisada), 1949

CONVENIOS:C143 Convenio sobre los trabajadores migrantes (disposicionescomplementarias), 1975

CONVENIOS:C097 Convenio sobre los trabajadores migrantes (revisado), 1949


Fuente: Organización Internacional del Trabajo








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