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ORGANIZACION INTERNACIONAL DEL TRABAJO

R136 Recomendació n sobre los programas especiales para los jovenes, 1970

Recomendació n sobre los programas especiales de empleo y de formació n para los jó venes, con miras al desarrollo
RECOMENDACION:R136
Lugar:Ginebra
Sesion de la Conferencia:54
Fecha de adopció n:23:06:1970
Sujeto: Orientació n y formació n profesionales
Estatus: Otro instrumento

La Conferencia General de la Organizació n Internacional del Trabajo:

Convocada en Ginebra por el Consejo de Administració n de la Oficina Internacional del Trabajo, y congregada en dicha ciudad el 3 junio 1970 en su quincuagésima cuarta reunió n;

Recordando las disposiciones de los convenios y recomendaciones internacionales del trabajo existentes sobre formació n y empleo de jó venes, en especial la Recomendació n sobre el desempleo (menores), 1935; la Recomendació n sobre la formació n profesional, 1962, y el Convenio y la Recomendació n sobre la polí tica del empleo, 1964;

Considerando que los programas especiales de empleo para los jó venes y los programas de formació n destinados a capacitar a los jó venes para adaptarse al ritmo de una sociedad cambiante y participar activamente en el desarrollo de su paí s constituyen una medida para resolver los problemas de empleo y de desempleo de los jó venes, que complementa las de instrumentos existentes;

Observando que los problemas que se quieren resolver de esta manera só lo se han puesto de manifiesto en gran escala en los ú ltimos años;

Considerando que es importante adoptar un instrumento que fije los objetivos, métodos y salvaguardias de aquellos programas especiales, de tal modo que sean enteramente compatibles con otras normas internacionales del trabajo anteriores que puedan relacionarse con las condiciones de servicio enmarcadas en estos programas, en particular con las normas del Convenio sobre el trabajo forzoso, 1930, y con las del Convenio sobre la abolició n del trabajo forzoso, 1957;

Después de haber decidido adoptar diversas proposiciones relativas a los programas especiales de empleo y de formació n para los jó venes, con miras al desarrollo, cuestió n que constituye el sexto punto del orden del dí a de la reunió n, y

Después de haber decidido que esas proposiciones revistan la forma de una recomendació n,

adopta, con fecha veintitrés de junio de mil novecientos setenta, la presente Recomendació n, que podrá ser citada como la Recomendació n sobre los programas especiales para los jó venes, 1970:

I. Naturaleza de los Programas Especiales

1.

1) La presente Recomendació n se aplica a los programas especiales que tienen por objeto permitir que los jó venes participen en actividades destinadas al desarrollo econó mico y social de su paí s y adquieran la educació n, calificaciones y experiencia que faciliten posteriormente su actividad econó mica estable y fomenten su integració n en la sociedad.

2) En lo sucesivo, estos programas serán denominados simplemente programas especiales.

2. Para los efectos de la presente Recomendació n, pueden considerarse programas especiales:

a) los programas que responden a las necesidades de empleo y formació n de jó venes aú n no resueltas por los programas nacionales existentes de educació n o de formació n profesional o por las oportunidades normales en el mercado del empleo;

b) los programas que permiten a los jó venes, particularmente a los jó venes desempleados, que tengan instrucció n o calificaciones técnicas que la comunidad necesita para su desarrollo, especialmente en los campos econó mico y social, de la enseñanza o de la salud, utilizar sus calificaciones en servicio de la comunidad.

II. Principios Generales

3.

1) Los programas especiales deberí an llevarse a cabo dentro del marco de los planes nacionales de desarrollo, donde éstos existan, y deberí an, en especial, formar parte integrante tanto de los planes y programas de recursos humanos orientados hacia el logro del empleo pleno y productivo como de los programas regulares de educació n y de formació n de jó venes.

2) Los programas especiales deberí an tener un carácter temporal para hacer frente a necesidades econó micas y sociales actuales y apremiantes. No deberí an ser una repetició n de otras medidas de polí tica econó mica o de desarrollo de los programas regulares de educació n y formació n profesional, ni perjudicarlas, ni tampoco deberí an considerarse como sustitutos de tales medidas y programas.

3) Los programas especiales no deberí an funcionar en forma que disminuyan las normas de trabajo existentes, y los servicios de los participantes no deberí an utilizarse en provecho de personas o empresas privadas.

4) En los casos apropiados, los programas especiales deberí an proporcionar a los participantes al menos un nivel mí nimo de educació n general.

4. Entre los elementos esenciales que deberí a incluir todo programa especial deberí an figurar la protecció n de la dignidad humana y el desarrollo de la personalidad y del sentido de responsabilidad individual y social.

5. Los programas especiales deberí an excluir toda forma de discriminació n por motivos de raza, color, sexo, religió n, opinió n polí tica, ascendencia nacional u origen social; dichos programas deberí an utilizarse para la promoció n de la igualdad de oportunidades y de trato.

6. Los propó sitos y objetivos de cada programa especial y las categorí as de participantes deberí an ser claramente definidos por la autoridad competente y estar sujetos a revisió n perió dica, a la luz de la experiencia obtenida.

7.

1) La participació n en los programas especiales deberí a ser voluntaria; só lo podrí an autorizarse excepciones por ví a legislativa y si éstas están en completo acuerdo con las disposiciones de los convenios internacionales del trabajo existentes sobre el trabajo forzoso y la polí tica del empleo.

2) Los programas especiales respecto de los cuales se puedan permitir dichas excepciones podrí an comprender:

a) programas de educació n y de formació n que impliquen el reclutamiento obligatorio de jó venes desempleados durante un perí odo determinado después de la edad en que termine la enseñanza;

b) programas para jó venes que hayan aceptado participar en ellos por un perí odo determinado como condició n previa para adquirir instrucció n o calificaciones técnicas de especial valor para el desarrollo de la comunidad.

3) Cuando se autoricen tales excepciones, se deberí a dar a los participantes la mayor libertad posible para que elijan entre las distintas formas de actividades existentes y entre las diferentes regiones del paí s, y deberí an tenerse en cuenta sus calificaciones y aptitudes al determinar su destino.

8. Las condiciones de servicio de los participantes en los programas especiales deberí an ser claramente definidas por la autoridad competente, ser conformes con las disposiciones legales que regulan la edad mí nima de admisió n al empleo y estar en armoní a con otras disposiciones aplicables a los jó venes que reciben una formació n regular o tienen empleos normales.

9. Los participantes deberí an poder seguir siendo miembros de las organizaciones juveniles o de los sindicatos de su elecció n y tomando parte en sus actividades.

10. Deberí an existir procedimientos formales que permitan a los participantes recurrir contra las decisiones relativas a su reclutamiento, a su admisió n o a sus condiciones de servicio, y procedimientos más simples para examinar reclamaciones de menor importancia.

III. Programas que Responden a las Necesidades de Empleo y Formació n de los Jó venes aú n no Resueltas por los Programas Nacionales Existentes de Educació n o de Formació n Profesional o por las Oportunidades Normales en el Mercado del Empleo

A. Finalidades

11. Segú n convenga a las necesidades y circunstancias nacionales, los programas especiales a que se aplica esta parte de la Recomendació n deberí an atender a una o varias de las siguientes finalidades concretas:

a) proporcionar a los jó venes con deficiencias educativas o de otra í ndole la educació n, conocimientos y hábitos de trabajo necesarios para una actividad econó mica, ú til y remuneradora y para integrarse en la sociedad;

b) comprometer a los jó venes en el desarrollo social y econó mico nacional, incluido el desarrollo agrí cola y rural;

c) proporcionar una ocupació n ú til relacionada con el desarrollo econó mico y social a los jó venes que de otro modo carecerí an de empleo.

B. Participació n

12. Al seleccionar a los jó venes para que participen en los programas especiales se deberí an tener en cuenta:

a) la edad, así como la educació n, formació n y experiencia práctica que tuvieren en relació n, segú n la naturaleza del programa, con el objetivo de aumentar las oportunidades al alcance de los jó venes desaventajados, con su capacidad para beneficiarse del programa y con su capacidad para contribuir a él;

b) la aptitud mental y fí sica para las tareas que el interesado deba realizar mientras participe en el programa especial y posteriormente;

c) la medida en que la experiencia que se puede adquirir en el programa pueda aumentar las oportunidades que se presenten a los jó venes interesados y su posible utilidad para el desarrollo econó mico y social.

13. Para la participació n en las distintas especies de programas especiales, la autoridad competente deberí a señalar lí mites de edad apropiados a la formació n que se ofrece y al trabajo que se vaya a realizar. Dichos lí mites de edad deberí an tener en cuenta las normas internacionales del trabajo relativas a la edad mí nima de admisió n al empleo.

14. Los programas especiales deberí an permitir que el mayor nú mero posible de jó venes pasen a una actividad econó mica normal o a programas regulares de educació n o de formació n profesional, debiendo limitarse en consecuencia el perí odo de participació n.

15. En todos los programas especiales deberí an tomarse medidas apropiadas para asegurar que, antes de su admisió n, cada participante comprende perfectamente todas las condiciones de servicio, incluidas las reglas de conducta que puedan existir, el plan de trabajo del programa, la formació n que se requiere y los derechos que se conceden durante el perí odo de servicio y a la terminació n del mismo.

C. Contenido de los programas especiales

16. El contenido de los programas especiales deberí a adaptarse y variar, incluso dentro de un mismo programa, segú n la edad, el sexo, el nivel de educació n y de formació n y la aptitud de los participantes.

17. Todos los programas especiales deberí an incluir un breve perí odo inicial para:

a) instruir a todos los participantes en cuestiones de importancia, tales como, en especial, las reglas generales de seguridad e higiene y las normas detalladas que regulan las actividades del programa;

b) acostumbrar a los participantes a las condiciones de vida y de trabajo del programa y estimular su interés;

c) llegar a conocer las aptitudes de los participantes a fin de destinarlos al género de actividad que corresponda mejor a dichas aptitudes.

18. Deberí a darse a los participantes en los programas especiales un complemento de enseñanza que incluya formació n cí vica, econó mica y social relacionada con sus necesidades y con las necesidades y aspiraciones del paí s, y deberí a informárselos sobre el papel y funciones de las organizaciones constituidas libremente para representar los intereses de los trabajadores y de los empleadores.

19. Los programas especiales destinados, en todo o en parte, a proporcionar a los jó venes que tienen oportunidades limitadas las calificaciones necesarias para una actividad econó mica ú til deberí an:

a) concentrarse en preparar a los participantes para las ocupaciones en que probablemente encontrarán oportunidades de empleo ú til, pero prestando al mismo tiempo la mayor atenció n posible a sus preferencias profesionales;

b) dar a los participantes una buena formació n práctica de base y los conocimientos teó ricos correspondientes;

c) tener en cuenta el papel potencial de los participantes para ejercer una influencia estimulante sobre otras personas, y darles las calificaciones necesarias para desempeñar tal papel;

d) facilitar y, en la medida de lo posible, asegurar:

i) la transició n a programas regulares de educació n o de formació n profesional o a otros programas especiales con vistas a una educació n o formació n complementarias, particularmente de aquellos participantes que muestren capacidades especiales;

ii) la transició n a una actividad econó mica normal especialmente por medidas destinadas a asegurar la aceptació n en esa actividad de las calificaciones adquiridas por los participantes.

20. Los programas especiales destinados, en todo o en parte, a integrar a los jó venes en los proyectos de desarrollo econó mico y social deberí an:

a) incluir instrucció n que por lo menos proporcione la formació n completa que se requiera para el trabajo que se vaya a realizar, y formació n sobre medidas pertinentes de higiene y seguridad;

b) tratar de fomentar buenos hábitos de trabajo;

c) siempre que sea posible, emplear a los participantes en actividades para las cuales muestren aptitudes y posean algunas calificaciones.

21. Entre los criterios para seleccionar los proyectos de trabajo para los programas especiales a que se refiere el párrafo anterior se deberí an incluir los siguientes:

a) posible contribució n a la expansió n de la actividad econó mica del paí s o de la regió n, y en particular a la ampliació n de las posibilidades futuras para los participantes;

b) utilidad formativa, especialmente para ocupaciones en que los participantes probablemente encontrarán oportunidades de empleo ú til;

c) utilidad como inversió n para el desarrollo econó mico y social, viabilidad econó mica, incluida la proporció n entre costos y resultados;

d) necesidad de medios especiales de acció n que supongan en especial que el trabajo de los participantes no competirá deslealmente con el de los trabajadores en empleos normales.

D. Condiciones de servicio

22. Las condiciones de servicio deberí an conformarse como mí nimo a las siguientes normas:

a) la duració n del servicio no deberí a exceder normalmente de dos años;

b) ciertos motivos, tales como razones médicas o dificultades de carácter familiar o personal, deberí an admitirse como justificació n para licenciar al participante antes de la expiració n del perí odo normal de servicio;

c) el nú mero de horas diarias y semanales que se dediquen al trabajo y a la formació n deberí a limitarse de forma que los participantes tengan tiempo suficiente para la educació n y el descanso, así como para activadades recreativas;

d) además del alojamiento, ropa y comida adecuados proporcionados segú n la í ndole del programa especial, deberí a darse a los participantes una remuneració n en efectivo y ofrecérseles oportunidades e incentivos para acumular algunos ahorros;

e) cuando en un programa especial la duració n del servicio sea de un año o más, se deberí an conceder a los participantes vacaciones anuales que incluyan, cuando sea posible, el viaje gratuito de ida y vuelta a sus hogares;

f) en la medida de lo posible, los participantes deberí an estar protegidos por las disposiciones de seguridad social aplicables a los trabajadores en empleos normales; en todo caso, se deberí an tomar disposiciones para asegurar asistencia médica gratuita a los participantes y una indemnizació n en caso de incapacidad o muerte debidas a accidentes o enfermedades acaecidos durante su participació n en el programa especial.

E. Selecció n y formació n del personal

23. Todos los programas especiales deberí an incluir medidas que garanticen el control adecuado de los participantes por parte de personal capacitado que pueda contar con orientació n técnica y pedagó gica.

24.

1) Para seleccionar al personal deberí a darse importancia especial no só lo a que sus calificaciones y experiencia sean satisfactorias en relació n con el trabajo que haya que realizar, sino también a su capacidad para comprender a los jó venes, a sus dotes de direcció n y a su facilidad de adaptació n. Al menos, algunos miembros del personal deberí an tener la experiencia de un empleo normal fuera de los programas especiales.

2) Deberí an explorarse todas las posibles fuentes de contratació n de personal, incluida la posibilidad de estimular a los participantes en un programa especial que hayan mostrado dotes de direcció n a que se capaciten ellos mismos para formar parte del personal del programa.

25. Además de la enseñanza profesional especializada que se requiera, la formació n del personal técnico y de control deberí a comprender por lo menos:

a) una formació n en técnicas de instrucció n, con atenció n especial a las que se emplean en la formació n de jó venes;

b) una formació n básica en relaciones humanas, con referencia especial a las motivaciones y actitudes en el trabajo;

c) una formació n en organizació n del trabajo, incluida la asignació n de tareas segú n las capacidades y niveles de formació n de los participantes.

26. Además de la enseñanza profesional especializada que se requiera, la formació n del personal de administració n deberí a comprender por lo menos:

a) instrucció n que permita a los interesados comprender los objetivos del programa especial y conocer la legislació n laboral y de protecció n de menores aplicables, así como los reglamentos precisos que rijan el programa;

b) instrucció n suficiente en los aspectos técnicos del trabajo previsto por el programa;

c) la instrucció n en relaciones humanas que se requiera para facilitar buenas relaciones con el personal técnico y de control y con los participantes.

F. Asistencia a los participantes para su futuro profesional

27. Durante el servicio del programa especial, los participantes deberí an recibir informació n y orientació n que los ayuden a decidir acerca de su futuro profesional.

28. Se deberí a ayudar por todos los medios adecuados a los participantes que muestren aptitudes especiales a fin de que prosigan su educació n y formació n fuera del programa especial cuando terminen su servicio.

29. Deberí an realizarse esfuerzos especiales e inmediatos para integrar rápidamente a los participantes en una actividad lucrativa al término de su servicio; dichos esfuerzos deberí an completar las actividades regulares de los servicios del empleo y demás organismos competentes.

30. El licenciamiento de los participantes en los programas especiales deberí a guardar la mayor relació n posible, tanto respecto del tiempo en que se haga como del nú mero a que afecte, con la capacidad del sector econó mico para absorber a quienes ingresen en una actividad remunerada, quedando entendido que en los programas excepcionales que llevan consigo un elemento de obligatoriedad deberí a asegurarse el derecho individual de los participantes a abandonar el programa, una vez que hayan cumplido con el perí odo de servicio fijado originalmente.

31. La asistencia a los ex participantes que se hayan instalado por cuenta propia o como miembros de un grupo, que siempre que sea posible deberí a darse por conducto de las instituciones existentes, podrí a incluir:

a) medidas para facilitar el acceso a las instituciones de crédito, comercializació n y ahorro;

b) el mantenimiento de relaciones a fin de alentar a los ex participantes y prestarles el asesoramiento técnico en materia de gestió n que sea necesario;

c) tratándose de cooperativas, la ayuda administrativa y financiera que establece la Recomendació n sobre las cooperativas (paí ses en ví as de desarrollo), 1966.

32. En la medida en que los recursos lo permitan, los participantes, al terminar satisfactoriamente su servicio, deberí an recibir un pago en efectivo o en especie (por ejemplo, un juego de herramientas) destinado a facilitar su establecimiento en una actividad econó mica normal.

IV. Programas que Permiten a los Jó venes con Instrucció n o Calificaciones Técnicas que la Comunidad Necesita para su Desarrollo la Utilizació n de sus Calificaciones en Servicio de la Comunidad

33. Los programas especiales a que se aplica esta parte de la Recomendació n deberí an fomentar el interés de los jó venes en el desarrollo social y econó mico nacional, y desarrollar en los mismos un sentido de responsabilidad para con la comunidad.

34. Deberí a emplearse a los participantes en actividades para las que estén especialmente calificados, o en actividades estrechamente relacionadas.

35. Cuando sea necesario, deberí an completarse las calificaciones de los participantes con una formació n en las técnicas y métodos exigidos por las tareas que deberán realizar.

36. Deberí an preverse medidas para que los participantes dispongan efectivamente de orientació n y asesoramiento calificados sobre los problemas que surjan en sus tareas.

37. Las condiciones de servicio deberí an conformarse como mí nimo a las siguientes normas:

a) la duració n del servicio no deberí a exceder normalmente de dos años;

b) ciertos motivos, tales como razones médicas o dificultades de carácter familiar o personal, deberí an admitirse como justificació n para licenciar al participante antes de la expiració n del perí odo normal de servicio;

c) los horarios de trabajo y formació n deberí an tener en cuenta las necesidades de reposo y recreo de los participantes;

d) además de alojamiento adecuado y comida, segú n convenga a la í ndole del programa especial, deberí a darse a los participantes una remuneració n en efectivo apropiada;

e) cuando en un programa especial la duració n del servicio sea de un año o más, se deberí an conceder a los participantes vacaciones anuales que incluyan, cuando sea posible, el viaje gratuito de ida y vuelta a sus hogares;

f) los participantes deberí an estar protegidos por todas las disposiciones de seguridad social apropiadas aplicables a los trabajadores en empleos normales; en todo caso, se deberí an tomar disposiciones para asegurar a los participantes asistencia médica gratuita y una indemnizació n en caso de incapacidad o muerte debidas a accidentes o enfermedades acaecidos durante su participació n en el programa especial.

38. Deberí an adoptarse medidas para facilitar la integració n de los participantes, después de su servicio, en empleos normales dentro de sus profesiones u ocupaciones.

V. Disposiciones Administrativas

39. La direcció n y coordinació n, a nivel nacional, de los programas especiales deberí a asegurarse por uno o varios organismos establecidos por la autoridad competente.

40. Dichos organismos deberí an incluir, cuando sea posible, además de miembros gubernamentales, representantes de las organizaciones de trabajadores, de empleadores y de jó venes a fin de asegurar su participació n activa en la planificació n, realizació n, coordinació n, inspecció n y evaluació n de los programas especiales.

41. En la ejecució n de sus tareas, los organismos deberí an consultar, cuando fuere necesario, a los organismos voluntarios y a las autoridades competentes en sectores de interés, como trabajo, educació n, asuntos econó micos, agricultura, industria y asuntos sociales.

42. Estos organismos deberí an mantener un contacto continuo con las autoridades responsables de los programas regulares de educació n y formació n profesional a fin de asegurar la coordinació n de sus actividades con miras a la terminació n gradual de los programas especiales lo más rápidamente posible.

43. Se deberí a intentar obtener la participació n activa de las autoridades locales en la selecció n y ejecució n de los proyectos que deban realizarse en virtud de un programa especial.

44. Cuando se establezcan programas especiales, la autoridad competente deberí a esforzarse en particular en proveer suficientes recursos financieros y materiales y el personal competente necesario, a fin de garantizar su completa realizació n. A este respecto, la autoridad competente deberí a estudiar en especial la forma en que los programas puedan crear sus propias fuentes de ingreso. No deberí a solicitarse ninguna contribució n financiera de los participantes o de sus familias.

45. Deberí an establecerse la inspecció n sistemática y la intervenció n de cuentas de los programas especiales.

46. La organizació n al nivel local deberí a ser de tal í ndole que enseñe y aliente a los participantes a tomar parte gradualmente en la administració n de su programa.

VI. Cooperació n Internacional

47. Respecto de los programas especiales en que los jó venes de un paí s participen en actividades que contribuyan al desarrollo de otro paí s, las autoridades competentes y los organismos interesados deberí an aplicar con la mayor amplitud posible las disposiciones pertinentes de la presente Recomendació n a las cuestiones que estén dentro de su jurisdicció n, y deberí an cooperar entre sí para asegurar la aplicació n de tales disposiciones a los asuntos que requieran acció n conjunta y para resolver cualquier dificultad que surja en dicha aplicació n.

Cross references

RECOMENDACIONES:R045 Recomendació n sobre el desempleo (menores), 1935
RECOMENDACIONES:R117 Recomendació n sobre la formació n profesional, 1962
RECOMENDACIONES:R122 Recomendació n sobre la polí tica del empleo, 1964
RECOMENDACIONES:R127 Recomendació n sobre las cooperativas (paí ses en ví as de desarrollo), 1966

CONVENIOS:C122 Convenio sobre la polí tica del empleo, 1964

CONVENIOS:C029 Convenio sobre el trabajo forzoso, 1930

CONVENIOS:C105 Convenio sobre la abolició n del trabajo forzoso, 1957


Fuente: Organización Internacional del Trabajo








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