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ORGANIZACION INTERNACIONAL DEL TRABAJO

R99 Recomendación sobre la adaptación y la readaptación profesionales de los invá lidos, 1955

Recomendación sobre la adaptación y la readaptación profesionales de los invá lidos
RECOMENDACION:R099
Lugar:Ginebra
Sesion de la Conferencia:38
Fecha de adopción:22:06:1955
Sujeto: Polí tica y promoción del empleo
Estatus: Instrumento actualizado

La Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo:

Convocada en Ginebra por el Consejo de Administración de la Oficina Internacional del Trabajo, y congregada en dicha ciudad el 1 junio 1955 en su trigé sima octava reunión;

Despué s de haber decidido adoptar diversas proposiciones relativas a la adaptación y a la readaptación profesionales de los invá lidos, cuestión que constituye el cuarto punto del orden del dí a de la reunión, y

Despué s de haber decidido que dichas proposiciones revistan la forma de una recomendación,

adopta, con fecha veintidós de junio de mil novecientos cincuenta y cinco, la siguiente Recomendación, que podrá ser citada como la Recomendación sobre la adaptación y la readaptación profesionales de los invá lidos, 1955:

Considerando los numerosos y diversos problemas que afectan a las personas que sufren de invalidez;

Considerando que la adaptación y la readaptación de estas personas son imprescindibles para que puedan recuperar al má ximo posible su capacidad fí sica y mental y reintegrarse a la función social, profesional y económica que puedan desempeñar, y

Considerando que, para satisfacer las necesidades de empleo de los invá lidos y para utilizar en la mejor forma posible los recursos de mano de obra, se requieren el desarrollo y restablecimiento de la capacidad de trabajo de los invá lidos, conjugando en un proceso continuo y coordinado los servicios mé dicos, psicológicos, sociales, educativos, de orientación y formación profesionales y de colocación, así como el control posterior del invá lido en relación con el empleo,

La Conferencia recomienda lo siguiente:

I. Definiciones

1. A los efectos de la presente Recomendación:

a) la expresión adaptación y readaptación profesionales designa aquella parte del proceso continuo y coordinado de adaptación y readaptación que comprende el suministro de medios -- especialmente orientación profesional, formación profesional y colocación selectiva -- para que los invá lidos puedan obtener y conservar un empleo adecuado; y

b) el té rmino invá lido designa a toda persona cuyas posibilidades de obtener y conservar empleo adecuado se hallen realmente reducidas debido a una disminución de su capacidad fí sica o mental.

II. Campo de Aplicación de la Adaptación y de la Readaptación Profesionales

2. Se deberí an poner a disposición de todos los invá lidos medios de adaptación y de readaptación profesionales, cualesquiera que sean el origen y la naturaleza de su invalidez y cualquiera que sea su edad, siempre que puedan ser preparados para ejercer un empleo adecuado y tengan perspectivas razonables de obtener y conservar tal empleo.

III. Principios y Mé todos Relativos a la Orientación Profesional, a la Formación Profesional y a la Colocación de los Invá lidos

3. Se deberí an adoptar todas las medidas necesarias y factibles para crear o desarrollar servicios especializados de orientación profesional destinados a los invá lidos que necesiten ayuda para elegir o cambiar de profesión.

4. Entre los mé todos de orientación profesional utilizados deberí an figurar, siempre que las condiciones nacionales lo permitan y segú n los casos particulares:

a) entrevistas con un consejero de orientación profesional;

b) examen de los antecedentes profesionales;

c) examen del informe escolar o de cualquier otro documento relacionado con la instrucción general o profesional recibida;

d) examen mé dico con miras a la orientación profesional;

e) aplicación de tests apropiados de capacidad y aptitud y, si fuere oportuno, de otros tests psicológicos;

f) examen de la situación personal y familiar del interesado;

g) evaluación de las aptitudes y del desarrollo de la capacidad mediante experimentos y pruebas prá cticas apropiadas, o por medios aná logos;

h) examen profesional té cnico, oral o de otra í ndole, siempre que parezca necesario;

i) determinación de la capacidad fí sica del interesado, en relación con los requisitos de las diversas ocupaciones y de la posibilidad de mejorar esta capacidad;

j) comunicación de informaciones sobre las posibilidades de empleo y de formación, en relación con las calificaciones profesionales, capacidad fí sica, aptitudes, preferencias y experiencias del interesado, así como con las necesidades del mercado del empleo.

5. Los principios, medidas y mé todos de formación profesional que de modo general se apliquen a la formación de las personas no invá lidas deberí an ser aplicados a los invá lidos siempre que lo permitan las condiciones mé dicas y pedagógicas.

6.

1) La formación profesional de los invá lidos deberí a, en todo lo posible, poner a los interesados en condiciones de ejercer una actividad económica que les permita utilizar sus conocimientos o aptitudes profesionales, habida cuenta de las perspectivas de empleo.

2) A estos efectos, dicha formación deberí a:

a) coordinarse con la colocación selectiva, efectuada previa consulta mé dica, en ocupaciones en que la invalidez afecte lo menos posible a la realización del trabajo, o viceversa;

b) proporcionarse, siempre que fuere posible y apropiado, en la profesión ejercida anteriormente por el invá lido, o en una profesión afí n;

c) proseguirse hasta que el invá lido pueda trabajar normalmente en condiciones de igualdad con los trabajadores no invá lidos, si fuere capaz de hacerlo.

7. Los invá lidos deberí an, en todo lo posible, recibir formación profesional junto a trabajadores no invá lidos y en las mismas condiciones.

8.

1) Se deberí an crear y desarrollar medios especiales para la formación profesional de los invá lidos que, en particular por la naturaleza o gravedad de su invalidez, no puedan recibir esta formación en compañí a de trabajadores no invá lidos.

2) En todos los casos en que sea posible y apropiado, entre estos medios deberí an figurar:

a) escuelas y centros de formación, comprendidos los internados;

b) cursos y cursillos especiales de formación para ocupaciones determinadas; c) cursos de perfeccionamiento para invá lidos.

9. Se deberí an adoptar medidas que estimulen a los empleadores a proporcionar formación profesional a los invá lidos; dichas medidas deberí an comprender, segú n las circunstancias, asistencia financiera, té cnica, mé dica o profesional.

10.

1) Deberí an tomarse disposiciones a fin de aplicar medidas especiales para la colocación de los invá lidos.

2) Estas disposiciones deberí an asegurar una colocación satisfactoria por los medios siguientes:

a) registro de los solicitantes de empleo;

b) registro de las calificaciones, antecedentes profesionales y preferencias;

c) entrevistas para el empleo;

d) evaluación, si fuere necesaria, de la capacidad fí sica y profesional;

e) estimular a los empleadores para que notifiquen a la autoridad competente los empleos vacantes;

f) establecer contacto con los empleadores para exponerles la capacidad profesional del invá lido y procurar a é ste un empleo;

g) asistencia para que los invá lidos aprovechen los servicios de orientación o de formación profesional y cualesquiera otros servicios mé dicos y sociales que pudieren ser necesarios.

11. Se deberí an adoptar medidas de control con objeto de:

a) comprobar si la colocación en un empleo o el acceso a los medios de formación o readaptación profesionales son satisfactorios y estimar el valor de los principios y de los mé todos en que se basan los consejos profesionales; b) suprimir, en la medida de lo posible, los obstá culos que pudieren impedir al invá lido adaptarse satisfactoriamente a su trabajo.

IV. Organización Administrativa

12. La autoridad o autoridades competentes deberí an organizar y desarrollar en un programa continuo y coordinado los servicios de adaptación y de readaptación profesionales, debiendo utilizarse, en tanto fuere posible, los servicios existentes de orientación profesional, formación profesional y colocación.

13. La autoridad o autoridades competentes deberí an procurar que se disponga de personal suficiente y debidamente calificado para ocuparse de la adaptación y readaptación profesionales de los invá lidos y de controlar sus resultados.

14. El desarrollo de los servicios de adaptación y readaptación profesionales deberí a seguir el mismo ritmo por lo menos que el de los servicios generales de orientación profesional, formación profesional y colocación.

15. Los servicios de adaptación y readaptación profesionales deberí an ser organizados y desarrollados de manera que proporcionen a los invá lidos oportunidad de prepararse para ejercer una profesión por cuenta propia en cualquier rama de la economí a, así como para obtener y conservar esta profesión.

16. La responsabilidad administrativa de la organización general y del desarrollo de los servicios de adaptación y readaptación profesionales deberí a incumbir:

a) a una sola autoridad; o

b) conjuntamente a las autoridades encargadas de las distintas actividades comprendidas en el programa, ocupá ndose, en tal caso, sólo una de ellas de la coordinación.

17.

1) La autoridad o autoridades competentes deberá n tomar todas las medidas necesarias y oportunas para lograr la colaboración y coordinación entre los organismos pú blicos y privados que se ocupen de la adaptación y readaptación profesionales.

2) Entre dichas medidas deberí an figurar, segú n las circunstancias:

a) determinación de las responsabilidades y obligaciones de los organismos pú blicos y privados;

b) ayuda financiera a los organismos privados que participen realmente en las actividades de adaptación y readaptación profesionales;

c) asesoramiento té cnico a los organismos privados.

18.

1) Los servicios de adaptación y readaptación profesionales deberí an crearse o desarrollarse con la asistencia de comisiones consultivas y representativas de cará cter nacional y, si fuere necesario, de cará cter regional o local.

2) En esas comisiones deberí an estar representados, segú n el caso:

a) los organismos y autoridades directamente interesados en la adaptación y readaptación profesionales;

b) las organizaciones de empleadores y de trabajadores;

c) las personas especialmente calificadas en razón de sus conocimientos y de su interé s en la adaptación y readaptación profesionales de los invá lidos;

d) las organizaciones de los invá lidos.

3) Dichas comisiones deberí an estar encargadas de asesorar:

a) con alcance nacional, en cuanto al desarrollo de la polí tica y de los programas de adaptación y readaptación profesionales;

b) con alcance regional o local, en cuanto a la aplicación de las medidas de cará cter nacional, a su adaptación a las condiciones regionales y locales y a la coordinación de las actividades regionales y locales.

19.

1) Las autoridades competentes, en particular, deberí an estimular y fomentar toda investigación destinada a evaluar los resultados obtenidos por los servicios de adaptación y readaptación profesionales de los invá lidos y a mejorar estos servicios.

2) Esta investigación deberí a comprender estudios generales o especiales sobre la colocación de los invá lidos.

3) Asimismo, deberí a comprender trabajos cientí ficos sobre las diferentes té cnicas y los distintos mé todos que desempeñen una función en la adaptación y la readaptación profesionales.

V. Mé todos para Favorecer la Utilización por los Invá lidos de los Medios de Adaptación y Readaptación Profesionales

20. Deberí an adoptarse medidas para que los invá lidos puedan utilizar plenamente los medios de adaptación y readaptación profesionales a su disposición y para procurar que una autoridad determinada se encargue de ayudar personalmente a cada invá lido a adaptarse o readaptarse profesionalmente en la medida de lo posible.

21. Entre dichas medidas deberí an figurar:

a) información y publicidad sobre los medios de adaptación y readaptación profesionales disponibles y sobre las perspectivas que esos medios ofrezcan a los interesados;

b) concesión a los invá lidos de asistencia financiera apropiada y suficiente.

22.

1) La asistencia financiera deberí a concederse en cualquier etapa del proceso de adaptación y readaptación profesionales y deberí a estar destinada a ayudar a los invá lidos a prepararse para ejercer y conservar profesiones adecuadas, incluso independientes.

2) Dicha asistencia deberí a comprender tambié n el suministro de servicios gratuitos de adaptación y readaptación profesionales, la concesión de subsidios de manutención, el pago de los gastos de transporte necesarios durante cualquier perí odo de preparación profesional para el ejercicio de un empleo, y el otorgamiento de pré stamos o donaciones en dinero o el suministro de las herramientas y del equipo necesarios, y de los aparatos de prótesis y de cualquier otro tipo de aparato que fuere necesario.

23. Los invá lidos deberí an tener la posibilidad de utilizar todos los medios de adaptación y de readaptación profesionales, sin perder por ello el derecho a cualquier prestación de seguridad social adquirido por otros conceptos.

24. Los invá lidos que habitan en regiones donde las posibilidades de empleo son limitadas, o donde los medios de preparación para el ejercicio de una profesión son escasos, deberí an contar con todas las facilidades para su preparación profesional, incluso alojamiento y comida, y deberí an poder trasladarse, si así lo desean, a regiones donde existan mayores posibilidades de empleo.

25. No se deberí a ejercer discriminación alguna contra los invá lidos, comprendidos los que reciban prestaciones de invalidez, en razón de é sta, en lo que respecta al salario y demá s condiciones de trabajo, si su trabajo es de valor igual al de los trabajadores no invá lidos.

VI. Colaboración Entre las Instituciones Encargadas del Tratamiento Mé dico y de la Adaptación y Readaptación Profesionales

26.

1) Entre las instituciones encargadas del tratamiento mé dico de los invá lidos y los servicios encargados de la adaptación y readaptación profesionales de é stos deberí an existir la má s estrecha colaboración y la má xima coordinación de sus actividades.

2) La colaboración y la coordinación deberí an tener por objeto:

a) velar por que el tratamiento mé dico y, si ello fuere necesario, la provisión de aparatos de prótesis apropiados tengan por finalidad facilitar el empleo ulterior de los invá lidos interesados y aumentar las oportunidades de empleo;

b) ayudar a averiguar cuá les invá lidos necesitan y pueden ser adaptados o readaptados profesionalmente;

c) velar por que la adaptación y readaptación profesionales comiencen cuanto antes y en momento oportuno;

d) dar consejos de cará cter mé dico, cuando fuere necesario, en todas las etapas de la adaptación y readaptación profesionales;

e) evaluar la capacidad de trabajo de los invá lidos.

27. Siempre que sea posible y atenié ndose al dictamen mé dico, la adaptación y readaptación profesionales deberí an comenzar durante el tratamiento mé dico.

VII. Medidas para Aumentar las Oportunidades de Empleo de los Invá lidos

28. Deberí an adoptarse medidas, en estrecha colaboración con las organizaciones de empleadores y de trabajadores, para aumentar al má ximo las oportunidades de empleo de los invá lidos y para que puedan obtener y conservar un empleo.

29. Estas medidas deberí an basarse en los siguientes principios:

a) los invá lidos deberí an tener la misma posibilidad que los trabajadores no invá lidos de ingresar en los empleos para los cuales esté n calificados;

b) los invá lidos deberí an tener plenas oportunidades para aceptar un empleo que les convenga con un empleador de su elección;

c) se deberí a hacer hincapié en las aptitudes y en la capacidad para el trabajo de los interesados y no en su invalidez.

30. Entre dichas medidas deberí an figurar:

a) investigaciones para analizar y demostrar la capacidad de trabajo de los invá lidos;

b) publicidad amplia y constante, con datos concretos, especialmente sobre:

i) la producción, el rendimiento, el í ndice de accidentes y de ausencias y la estabilidad en el empleo de los invá lidos, comparados con las personas no invá lidas que efectú en aná logo trabajo;

ii) los mé todos para la selección del personal, basados en los requisitos especí ficos del empleo;

iii) los mé todos para mejorar las condiciones en que se efectú a el trabajo, a fin de facilitar el empleo de los invá lidos, incluso las adaptaciones y modificaciones de herramientas y de equipo;

c) medios para evitar que los empleadores deban asumir mayores obligaciones con respecto a las primas de seguro por accidentes del trabajo y enfermedades profesionales;

d) medios para estimular a los empleadores a trasladar a los trabajadores cuya capacidad de trabajo haya cambiado por haber disminuido su capacidad fí sica a empleos adecuados dentro de sus empresas.

31. Cuando las circunstancias nacionales y los mé todos aplicados en el paí s lo permitan, se deberí a fomentar el empleo de los invá lidos mediante medidas tales como:

a) la contratación por los empleadores de cierta proporción de invá lidos, en condiciones que permitan evitar el despido de trabajadores no invá lidos;

b) la reserva de ciertos empleos determinados para los invá lidos;

c) la aplicación de disposiciones para que las personas afectadas de incapacidad grave tengan posibilidades de empleo o preferencia en ciertas profesiones que se consideren apropiadas a sus capacidades;

d) el estí mulo para la creación y la concesión de facilidades para la gestión de cooperativas de invá lidos o de cualesquiera otras organizaciones aná logas administradas por los mismos invá lidos o en su nombre.

VIII. Trabajo Protegido

32.

1) La autoridad o autoridades competentes deberí an adoptar medidas, en colaboración, si fuere oportuno, con las organizaciones privadas interesadas, para crear y desarrollar medios de formación y de trabajo protegidos para los invá lidos que no pudieren ser capacitados para competir en el mercado normal del empleo.

2) Entre estos medios deberí an figurar la creación de talleres protegidos y la aplicación de medidas especiales para los invá lidos que por razones fí sicas o psicológicas o por motivos geográ ficos no pudieren trasladarse regularmente hasta su trabajo o regresar de é ste.

33. Los talleres protegidos deberí an proporcionar, con la debida vigilancia mé dica y profesional, no sólo trabajo ú til y remunerado, sino tambié n oportunidades de adaptación al empleo y de ascenso y, siempre que sea posible, de traslado a un empleo normal.

34. Deberí an adoptarse disposiciones especiales para proporcionar a los invá lidos que no puedan abandonar su domicilio un trabajo ú til y remunerador en sus propios hogares, con la debida vigilancia mé dica y profesional.

35. En la medida en que se apliquen a los trabajadores en general disposiciones sobre salarios o condiciones de empleo dictadas por ví a legislativa, dichas disposiciones deberí an aplicarse a los invá lidos empleados en un trabajo protegido.

IX. Disposiciones Especiales para los Menores Invá lidos

36. Los servicios de adaptación y readaptación profesionales para los menores invá lidos en edad escolar deberí an ser organizados y desarrollados en estrecha colaboración entre las autoridades encargadas de la enseñanza y la autoridad o autoridades responsables de la adaptación y la readaptación profesionales.

37. Los programas de enseñanza deberí an tener en cuenta los problemas especiales de los menores invá lidos y la necesidad de brindarles las mismas oportunidades que a los menores no invá lidos de recibir la formación general y profesional má s adecuada a su edad, capacidad, aptitudes y preferencias.

38. El objetivo fundamental de los servicios de adaptación y readaptación profesionales para menores invá lidos deberí a consistir en reducir al mí nimo las dificultades profesionales y psicológicas impuestas por su incapacidad y en ofrecerles todas las posibilidades de prepararse para su empleo en las ocupaciones má s apropiadas. La utilización de estos medios deberí a entrañar la cooperación, por una parte, de los servicios mé dicos, sociales y pedagógicos y, por otra, de los padres o personas que ejercen la tutela familiar de los menores invá lidos.

39.

1) La instrucción, la orientación profesional, la formación profesional y la colocación de los menores invá lidos deberí an incluirse en la organización general de los servicios destinados a los menores no invá lidos y, siempre que fuere posible, efectuarse en las mismas condiciones que se apliquen a é stos y en su compañí a.

2) Deberí an adoptarse medidas especiales para los menores invá lidos cuya incapacidad los impida beneficiarse, en las mismas condiciones que los menores no invá lidos y en su compañí a, de las facilidades previstas para estos ú ltimos.

3) Entre estas medidas deberí a figurar, en particular, la formación pedagógica especializada de los instructores.

40. Deberí an adoptarse medidas para asegurarse de que los menores cuyo examen mé dico haya revelado anomalí as o deficiencias o cualquier ineptitud para el trabajo:

a) reciban cuanto antes el tratamiento mé dico necesario para eliminar o atenuar sus anomalí as o deficiencias;

b) sean estimulados a asistir a la escuela y se los oriente hacia empleos que puedan corresponder a sus aspiraciones y aptitudes, y se les proporcionen oportunidades de obtener formación profesional para dichos empleos;

c) obtengan una ayuda económica, si fuere posible, durante el perí odo de tratamiento mé dico, de instrucción y de formación profesional.

X. Aplicación de los Principios de Adaptación y Readaptación Profesionales

41.

1) Los medios de adaptación y readaptación profesionales deberí an conformarse a las necesidades y circunstancias propias de cada paí s y desarrollarse progresivamente de acuerdo con esas necesidades y circunstancias, basá ndose en los principios establecidos en la presente Recomendación.

2) Las finalidades principales de este desarrollo progresivo deberí an ser:

a) demostrar y desarrollar las cualidades de trabajo de los invá lidos;

b) facilitar al má ximo, cuando las circunstancias lo permitan, las posibilidades de obtener un empleo adecuado;

c) suprimir, con respecto a la formación o al empleo, toda discriminación que esté basada en la invalidez.

42. Se deberí a favorecer la aplicación progresiva de los medios de adaptación y de readaptación profesionales, con la ayuda de la Oficina Internacional del Trabajo, si se solicitare:

a) mediante el otorgamiento, cuando sea posible, de asistencia té cnica consultiva;

b) mediante la organización de un vasto intercambio internacional de experiencias adquiridas en cada paí s; y

c) mediante cualquier otra forma de colaboración internacional que facilite la implantación y aplicación de medidas que respondan a las exigencias y a las condiciones de los diferentes paí ses, comprendida la formación del personal necesario.

Cross references


Fuente: Organización Internacional del Trabajo








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