En Reparaciones
Inicio | Mapa Sitio | Contacto

GAS

ELECTRICIDAD

TECHOS

ALBAÑILERIA

PINTURA

PLOMERIA

PISCINAS

AHORRO / ENERGIA

HERRERIA

CLIMATIZACION

TECNOLOGIA

JARDINERIA

TELEFONOS

DECORACION

D. CONSUMIDORES

MAS DEL HOGAR

NOR. INT. TRABAJO

PROFE.OFRECIDOS

INDUSTRIA

ANUNCIARSE AQUÍ

• REPARACIONES REFACCIONES Y HOGAR




ORGANIZACION INTERNACIONAL DEL TRABAJO

R88 Recomendación sobre la formación profesional (adultos), 1950

Recomendación sobre la formación profesional de los adultos, con inclusión de los invá lidos
RECOMENDACION:R088
Lugar:Ginebra
Fecha de adopción:30:06:1950
Sesion de la Conferencia:33
Sujeto: Orientación y formación profesionales
Estatus: Instrumento reemplazado

La Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo:

Convocada en Ginebra por el Consejo de Administración de la Oficina Internacional del Trabajo, y congregada en dicha ciudad el 7 junio 1950 en su trigé sima tercera reunión;

Despué s de haber comprobado que la Conferencia habí a adoptado ya disposiciones sobre el problema de la formación profesional, tanto en su aspecto general como en ciertos aspectos particulares;

Despué s de haber decidido adoptar diversas proposiciones relativas a la formación profesional de los adultos, con inclusión de los invá lidos, cuestión que constituye el noveno punto del orden del dí a de la reunión, y

Despué s de haber decidido que dichas proposiciones revistan la forma de una recomendación,

adopta, con fecha treinta de junio de mil novecientos cincuenta, la siguiente Recomendación, que podrá ser citada como la Recomendación sobre la formación profesional (adultos), 1950:

I. Definiciones

1. A los efectos de la presente Recomendación:

a) la expresión formación profesional designa cualquier medio de formación para el empleo, que permita adquirir o desarrollar capacidad o conocimientos té cnicos, profesionales, o relativos a los capataces y maestros de oficio, ya sea que dicha formación se proporcione dentro de la empresa o fuera de ella, y comprende la reeducación profesional;

b) la expresión personal productor se aplica a toda persona que estando empleada o a toda aquella que recibiendo formación para el empleo en cualquier rama de la actividad económica ejerza funciones distintas de las que desempeñan los capataces, los maestros de oficio y el personal directivo.

II. Principios de la Formación Profesional

2.

1) La formación profesional de los adultos se deberí a estudiar, elaborar y desarrollar de acuerdo con la situación y las tendencias del mercado del empleo, con los esfuerzos encaminados a mejorar o aumentar la producción y con las posibilidades de colocar a los educandos en empleos apropiados.

2) La formación profesional de los adultos se deberí a estudiar, elaborar y desarrollar en colaboración con las organizaciones de empleadores y de trabajadores, cuando dichas organizaciones existan y cuando puedan tomarse las disposiciones adecuadas para esta colaboración.

3. La formación profesional deberí a, en todo lo posible, proporcionar a los adultos los conocimientos fundamentales relativos a las profesiones que esté n aprendiendo y a la industria en la cual deseen trabajar, especialmente con el fin de facilitar el acceso de los trabajadores.

4. La formación profesional de los adultos desempleados no se deberí a utilizar en sustitución de los sistemas de seguro o de asistencia a los desempleados, sino como un medio para facilitar el reempleo de los trabajadores desempleados que necesiten formación para lograr un empleo adecuado.

III. Alcance de la Formación Profesional

5.

1) Se deberí an poner a disposición de los adultos, en todo lo posible, medios de formación profesional apropiados, ya sea adaptando los medios de formación profesional destinados a los menores, creando medios especiales, o recurriendo a ambos mé todos.

2) Estos medios deberí an organizarse, de acuerdo con los principios y mé todos enunciados en la presente Recomendación, en una forma que tenga debidamente en cuenta las circunstancias nacionales, las necesidades de las diferentes ramas de la actividad económica y los intereses de los trabajadores.

3) Estos medios deberí an estar lo suficientemente desarrollados para comprender disposiciones apropiadas sobre la formación profesional inicial, la renovación de la formación profesional, la formación profesional complementaria y el perfeccionamiento para lograr el ascenso.

4) Entre estos medios deberí an figurar, principalmente, medidas adecuadas para la formación profesional de las siguientes categorí as de personas:

a) licenciados de las fuerzas armadas y ví ctimas de guerra que necesiten formación profesional para obtener un empleo conveniente;

b) invá lidos que necesiten formación profesional para obtener un empleo conveniente;

c) adultos desempleados que tengan pocas posibilidades de obtener empleo dentro de su propia profesión o que necesiten formación profesional para adquirirlas;

d) adultos que deseen aprender una profesión en la que se manifieste una escasez persistente de mano de obra;

e) trabajadores excedentes en su profesión a consecuencia de los progresos té cnicos;

f) adultos que pertenezcan a profesiones con exceso de personal y que deseen prepararse para un empleo en otras profesiones;

g) adultos que deseen emigrar conforme a los programas de migración auspiciados por los gobiernos y que necesiten adaptar sus conocimientos profesionales a la situación del empleo en un paí s de inmigración;

h) inmigrantes admitidos en calidad de trabajadores que necesiten formación para adaptar sus calificaciones profesionales a la situación del empleo en el paí s de inmigración.

6. Se deberí an establecer prioridades de acceso a los medios de formación profesional de los adultos, fuera de la empresa, cuando ello fuere necesario y de conformidad con el interé s general.

7. Se deberí an poner medios de formación profesional adecuados a disposición del personal productor y de los capataces y maestros de oficio.

8. Tanto las mujeres como los hombres deberí an tener acceso a los medios de formación profesional para adultos.

IV. Mé todos de Formación Profesional

Formación del personal productor

9.

1) El acceso a la formación deberí a estar precedido de una selección profesional.

2) Esta selección deberí a tener por objeto la determinación de la profesión que má s conviene al trabajador y deberí a comprender un aná lisis de su aptitud fí sica e intelectual, de su experiencia, de sus capacidades y gustos profesionales, segú n lo exija cada caso y dando a dicho trabajador las garantí as apropiadas.

10. El programa de formación profesional para cada profesión deberí a establecerse en colaboración con las organizaciones de empleadores y de trabajadores, cuando dichas organizaciones existan, sobre la base de un aná lisis sistemá tico del trabajo, de los conocimientos y de la pericia profesionales, y de las medidas de seguridad que dicha profesión implique.

11. La duración de la formación profesional se deberí a determinar teniendo en cuenta:

a) el nivel de las calificaciones profesionales que se alcance al terminar la formación;

b) la necesidad de preparar a los adultos, tan rá pidamente como sea posible, para ejercer un trabajo productivo; o

c) ambos factores simultá neamente.

12. Se deberí an adoptar medidas para garantizar un control sistemá tico de los educandos, ya que dicho control constituye un factor importante para lograr una formación profesional eficaz.

Formación dentro de la empresa.

13.

1) Se deberí a estimular a los empleadores para que tomen medidas, individualmente o en colaboración con otros empleadores, que garanticen la formación de los adultos, en función de sus propias necesidades y hasta donde lo permitan las condiciones del funcionamiento té cnico de sus empresas.

2) La formación mencionada en el apartado 1) se deberí a proporcionar, especialmente:

a) durante la ejecución del trabajo;

b) en los lugares de trabajo, pero no durante la ejecución del trabajo;

c) en talleres distintos;

d) en aquellos lugares, excepción hecha de los de trabajo o los talleres, que sean má s apropiados a las necesidades de la formación; o

e) mediante una combinación de estos mé todos, segú n el tipo y el fin de la formación y las posibilidades té cnicas de la empresa.

14. En los casos en que la formación profesional se proporcione durante la ejecución del trabajo:

a) los trabajos de producción confiados a los educandos deberí an tener un valor real de formación;

b) los educandos deberí an trabajar bajo la dirección de inspectores y vigilantes o de obreros calificados capaces de llevar a cabo su formación.

15. En los casos en que la formación profesional no se proporcione durante la ejecución del trabajo, se deberí a ofrecer, despué s del perí odo de iniciación, en condiciones tan semejantes como sea posible a las condiciones normales de empleo, y deberí a comprender, siempre que ello fuere factible, la ejecución de trabajos de producción o de trabajos de la misma naturaleza.

16.

1) Cuando la instrucción teórica necesaria para adquirir las capacidades profesionales exigidas para el ejercicio de una profesión no se pueda proporcionar dentro de la empresa, los educandos deberí an disponer de las facilidades necesarias para recibir esta formación fuera de la empresa, sin sufrir pé rdida de salario.

2) En estos casos, la empresa y la institución que proporcionen la formación profesional deberí an cooperar estrechamente.

17. Los trabajadores adultos sujetos a formación deberí an recibir una remuneración adecuada, que esté de conformidad con los criterios determinados por la legislación, por los contratos colectivos o por el reglamento especial de la empresa interesada.

Formación fuera de la empresa

18.

1) La autoridad competente deberí a adoptar las medidas necesarias para garantizar la organización de medios de formación profesional en otros lugares cuando las empresas no satisfagan las necesidades de formación profesional.

2) En este caso, la formación profesional deberí a:

a) proporcionarse en condiciones tan semejantes como sea posible a las existentes en las empresas;

b) comprender trabajos de producción o de naturaleza similar, hasta donde lo permitan las necesidades de la formación, a reserva de las garantí as necesarias para evitar una competencia que no podrí a ser aceptada por los empleadores ni por los trabajadores.

3) Con el fin de garantizar la adaptación de los mé todos y del contenido de la formación profesional a las exigencias de la industria y a la evolución té cnica, se deberí a mantener una estrecha cooperación entre los centros de formación u otras instituciones, las organizaciones interesadas de empleadores y de trabajadores y las empresas que puedan emplear a los educandos.

4) La formación profesional deberí a permitir a los educandos adquirir la rapidez y la habilidad mí nimas que exige el trabajo y deberí a comprender o ir seguida de un perí odo de experiencia prá ctica que les permita adquirir la rapidez y la habilidad normales en el trabajo.

19.

1) Durante la formación profesional que esté garantizada por la autoridad competente, o cuente con su aprobación, los adultos que no perciban una remuneración deberí an recibir de dicha autoridad competente asignaciones adecuadas, fijadas despué s de tenerse debidamente en cuenta:

a) cualquier indemnización de desempleo o cualquier otra asignación que pudieren recibir;

b) otros factores, tales como la edad, las cargas familiares, el costo de vida en las regiones interesadas y los gastos personales especiales ocasionados por la formación, por ejemplo los gastos de viaje y de alojamiento;

c) la necesidad de estimular a los adultos para que emprendan y terminen su formación, de acuerdo con las exigencias del mercado del empleo.

2) Los adultos que deseen recibir formación profesional, sin necesidad de una ayuda financiera, deberí an estar autorizados para recibirla en casos apropiados.

Formación profesional de capataces y maestros de oficio

20. La autoridad competente deberí a tomar, en colaboración con las organizaciones interesadas de empleadores y de trabajadores, todas las disposiciones pertinentes para ayudar al desarrollo de los mé todos de formación profesional má s eficaces.

21. Se deberí a establecer una estrecha coordinación de las actividades pú blicas y privadas relativas a la formación profesional de capataces y maestros de oficio.

22. Se deberí an elaborar programas para la formación profesional de capataces y maestros de oficio sobre la base de un aná lisis sistemá tico de las funciones que incumban a este personal.

23.

1) Se deberí an poner a disposición de las personas que ejerzan o esté n llamadas a ejercer funciones de capataz o de maestro de oficio medios que les permitan recibir formación profesional, especialmente sobre:

a) los mé todos de trabajo;

b) las relaciones humanas en el trabajo;

c) la coordinación entre las diferentes clases de personas que trabajen en la empresa;

d) los mé todos de enseñanza del trabajo;

e) la adaptación a las funciones de responsabilidad que impliquen una confianza recí proca con respecto a las cuestiones profesionales.

2) Esta formación profesional se deberí a proporcionar, primordialmente, mediante todos o uno de los mé todos siguientes:

a) grupos de discusión con demostración y aná lisis de casos concretos;

b) formación durante la ejecución del trabajo;

c) conferencias;

d) cursos de tipo escolar.

3) Esta formación profesional se deberí a organizar y desarrollar, principalmente, por todos o alguno de los mé todos siguientes:

a) cursos especiales en las universidades y escuelas té cnicas;

b) instituciones especialmente encargadas de procurar esta formación;

c) formación adecuada proporcionada dentro de la empresa;

d) sistemas que tiendan a hacer má s rá pida la formación.

Reclutamiento y formación de personal docente

24.

1) La autoridad competente deberí a adoptar, en colaboración con las organizaciones de empleadores y de trabajadores y con todos los demá s organismos interesados, cuantas disposiciones fuesen necesarias para fijar las calificaciones mí nimas exigidas a los instructores encargados de la formación profesional de los adultos, en centros o instituciones especiales, pú blicos o privados.

2) Estas normas deberí an referirse principalmente:

a) al nivel de competencia té cnica y de cultura general;

b) a la experiencia adquirida en la profesión que se va a enseñar;

c) a la edad;

d) a la aptitud para proporcionar formación profesional a los adultos.

3) La autoridad competente deberí a velar por la aplicación de estas normas en los centros e instituciones de formación profesional, creados, vigilados o subvencionados por los poderes pú blicos, y deberí a recomendar su aplicación en cualquier otro centro o institución.

25.

1) El personal docente encargado de la formación profesional de los adultos deberí a recibir una formación especial, que comprenda una formación teórica y té cnica y una formación en materia de relaciones humanas, a fin de desarrollar su capacidad té cnica y pedagógica.

2) Esta formación, segú n las necesidades, deberí a comprender principalmente:

a) una formación bá sica;

b) cursos de repaso o de perfeccionamiento;

c) perí odos de prá cticas en las empresas, a intervalos regulares.

3) La autoridad competente deberí a tomar medidas para estimular y desarrollar esta formación.

V. Formación Profesional de los Invá lidos

26. Los principios, medidas y mé todos de formación profesional enunciados en esta Recomendación se deberí an aplicar a todos los invá lidos, siempre que las condiciones mé dicas y pedagógicas lo permitan.

27.

1) Se deberí an tomar medidas para que las personas adultas invá lidas tengan acceso a medios adecuados y apropiados de formación profesional.

2) Los invá lidos deberí an tener acceso a estos medios, cualquiera que sea el origen o la naturaleza de su invalidez y cualquiera que sea su edad, siempre que existan posibilidades razonables de formación profesional y de empleo.

28.

1) La formación profesional de los invá lidos deberí a, en todo lo posible, poner a los interesados en condiciones de ejercer una actividad económica que les permita utilizar sus conocimientos o aptitudes profesionales, habida cuenta de las perspectivas de empleo.

2) A estos efectos, esta formación deberí a:

a) coordinarse con una colocación selectiva, efectuada previa consulta mé dica, en empleos compatibles con la invalidez, en los cuales é sta influya lo menos posible en la realización del trabajo;

b) proporcionarse, en todo lo posible, en la profesión ejercida anteriormente por el invá lido, o en una profesión afí n;

c) proseguirse hasta que el invá lido esté en aptitud de trabajar normalmente, en condiciones de igualdad con los trabajadores há biles, si fuese capaz de hacerlo.

29.

1) La formación profesional de los invá lidos deberí a ir precedida, si ello fuere necesario, de medidas apropiadas de readaptación funcional y de un nuevo adiestramiento en el esfuerzo.

2) Estas medidas deberí an ir dirigidas a facilitar la formación profesional ulterior de los invá lidos interesados, y deberí an comprender, segú n los casos, el suministro de aparatos de prótesis apropiados, tratamiento psí quico, fisioterapia y terapia mediante el trabajo.

3) Cuando ello fuere pertinente, la formación profesional deberí a emprenderse durante la readaptación funcional y el nuevo adiestramiento en el esfuerzo.

30. Cuando ello fuere pertinente, se deberí a garantizar el debido control mé dico durante la formación de los invá lidos.

31. Los invá lidos deberí an, en todo lo posible, formarse profesionalmente en compañí a de trabajadores aptos y en las mismas condiciones.

32. Se deberí an crear y desarrollar medios especiales para la formación de los invá lidos que, por la naturaleza de su invalidez, no se puedan formar profesionalmente en compañí a de trabajadores aptos.

33. Se deberí an adoptar medidas para estimular a los empleadores a que proporcionen formación profesional a los invá lidos; estas medidas deberí an comprender, segú n las circunstancias, ayuda financiera, té cnica, mé dica o profesional.

34. La polí tica de formación profesional de los invá lidos se deberí a fijar y aplicar sobre la base de una estrecha colaboración entre los organismos que se ocupen de la readaptación funcional y del nuevo adiestramiento en el esfuerzo, de la seguridad social, de la orientación y formación profesionales y del empleo de los invá lidos, así como en colaboración con las organizaciones de empleadores y de trabajadores.

VI. Organización y Administración

35.

1) Se deberí an elaborar, desarrollar y revisar periódicamente, por las autoridades competentes o a iniciativa de las mismas, programas apropiados y coordinados de formación profesional de los adultos, en colaboración con las organizaciones de empleadores y de trabajadores representativas de las ramas de actividad económica interesadas, teniendo en cuenta las condiciones nacionales, regionales y locales.

2) Los programas destinados a los adultos se deberí an coordinar con otros aspectos del programa general de formación profesional.

36.

1) La autoridad competente deberí a adoptar, en colaboración y de acuerdo con las organizaciones de empleadores y de trabajadores interesadas, todas las disposiciones necesarias y convenientes para facilitar y coordinar el desarrollo de las actividades pú blicas y privadas en materia de formación profesional de los adultos.

2) Estas disposiciones deberí an comprender, segú n las circunstancias:

a) la determinación de la amplitud y naturaleza de las necesidades de formación profesional y de los medios existentes;

b) la elaboración de normas relativas a las condiciones y a los mé todos de formación profesional;

c) la preparación de programas de estudio para las diversas industrias y profesiones;

d) una ayuda té cnica a las organizaciones y empresas que proporcionen formación profesional;

e) una ayuda financiera a estas organizaciones y empresas.

37.

1) Se deberí a definir con claridad la competencia de las autoridades pú blicas en materia de formación profesional de los adultos.

2) Dicha competencia deberí a recaer:

a) en una sola autoridad; o

b) en varias autoridades, cuyas actividades esté n estrechamente coordinadas.

38. Deberí a mantenerse una colaboración estrecha y permanente entre el servicio del empleo, los servicios de formación profesional y las organizaciones interesadas de empleadores y de trabajadores, especialmente con el fin de reclutar a los adultos para formarlos y colocarlos una vez terminada su formación.

39.

1) La formación profesional se deberí a desarrollar con el concurso de comisiones consultivas de cará cter nacional, regional o local, segú n las necesidades, compuestas de representantes de las autoridades e instituciones interesadas, comprendidas las organizaciones de empleadores y de trabajadores. 2) Estas comisiones deberí an estar encargadas de aconsejar especialmente:

a) con alcance nacional, sobre el desarrollo de la polí tica y de los programas de formación profesional de los adultos;

b) con alcance regional o local, sobre la aplicación de las medidas adoptadas con alcance nacional, su adaptación a las situaciones regionales o locales, y la coordinación de las actividades regionales o locales.

40.

1) La autoridad competente deberí a estimular la creación de comisiones consultivas profesionales, que ayuden en la aplicación de las medidas sobre la formación de los adultos en la industria que ellas representen.

2) Se deberí an adoptar disposiciones para obtener la participación de las organizaciones de empleadores y de trabajadores en la ejecución de la polí tica de formación profesional de los adultos, por ejemplo, mediante la participación de sus representantes, a tí tulo ejecutivo o consultivo, en los organismos encargados de dirigir los centros de formación profesional de los adultos, o de vigilar su funcionamiento té cnico.

3) La autoridad competente deberí a estimular a los empleadores a que colaboren, con los representantes de los trabajadores empleados en sus empresas, en la aplicación de los programas de formación profesional en las mismas.

VII. Colaboración Internacional en Materia de Formación Profesional de los Adultos

41.

1) Los Estados Miembros deberí an, cuando fuere necesario y posible, y eventualmente con la ayuda de la Oficina Internacional del Trabajo, establecer entre ellos una colaboración en lo que respecta a las medidas destinadas a fomentar la formación profesional de los adultos.

2) Esta colaboración deberí a comprender, por ejemplo, medidas respecto de las cuales deberí an ponerse de acuerdo los paí ses interesados para promover la formación profesional por medios tales como:

a) la creación, en un paí s dado, de medios de formación para un personal seleccionado de otro paí s, a fin de permitir que este personal adquiera conocimientos y una experiencia que no podrí a obtener en su propio paí s;

b) la cesión temporal, de un paí s a otro, de personal experimentado que ayude a organizar la formación profesional;

c) la elaboración y el suministro de manuales y otros documentos ú tiles para la formación profesional;

d) el intercambio de personal calificado;

e) el intercambio sistemá tico de información sobre cuestiones relativas a la formación profesional.

Cross references


Fuente: Organización Internacional del Trabajo








Te Ayudamos Ayudanos





top auto

<<< ANTERIOR



Todo sobre las instalaciones de gas en el hogar, las instalaciones de agua de electricidad la plomeria, los plomeros los herreros los electricistas y los gasistas, tambien los diferentes tipos de pisos y de techos, mas los electrodomesticos y mucho mas esta en Enreparaciones el sitio de las refacciones del hogar

 
 
 
Inicio | Mapa Sitio | Contacto
Términos y condiciones - Acerca de EnReparaciones.com.ar
Sitios recomendados - Otros links - Para reflexionar

Copyright © 2006 Enreparaciones ® Todos los derechos reservados
Ambientacion